ÚLTIMOSVERSOS DE UN POETA MUERTO
por
David Santos Solano
SMASHWORDS EDITION
* * * * *
PUBLISHED BY:
David Santos Solano on Smashwords
Últimos versos de un poeta muerto
Copyright © 2012 by David Santos Solano
All rights reserved. Without limiting the rights under copyright reserved above, no part of this publication may be reproduced, stored in or introduced into a retrieval system, or transmitted, in any form, or by any means (electronic, mechanical, photocopying, recording, or otherwise) without the prior written permission of both the copyright owner and the above publisher of this book.
This is a work of fiction. Names, characters, places, brands, media, and incidents are either the product of the author's imagination or are used fictitiously. The author acknowledges the trademarked status and trademark owners of various products referenced in this work of fiction, which have been used without permission. The publication/use of these trademarks is not authorized, associated with, or sponsored by the trademark owners.
Smashwords Edition License Notes
Thank you for downloading this free ebook. You are welcome to share it with your friends. This book may be reproduced, copied and distributed for non-commercial purposes, provided the book remains in its complete original form. If you enjoyed this book, please return to Smashwords.com to discover other works by this author. Thank you for your support.
Gracias por descargar este libro electrónico gratuito. Eres libre de compartirlo con tus amigos. Este libro puede ser reproducido, copiado y distribuido para usos no comerciales siempre que se respete completamente su forma original. No está permitida la creación de obras derivadas. Si te ha gustado este libro visita Smashwords.com para descubrir otras obras de este autor. Gracias por tu apoyo.
* * * * *
ÚLTIMOS versos de un poeta muerto
* * * * *
MIS MEDALLAS
“Dicen los más viejos del bar:
primero hay que aprender a olvidar.
No sé si habrás podido por los dos,
porque yo...”
Andrés Calamaro
Lo último que te abandona
es el aroma en la almohada.
¿Y después? Después tan solo
queda hacer la colada.
De cada mujer aún tengo
una espinita clavada,
y las llevo como lleva
un general sus medallas.
Nunca estuve seguro
de haber encontrado
a la mujer de mi vida.
Y sin embargo, siempre,
siempre pensé que la perdía.
CREO QUE ES UN ERROR
“Pensé decirle 'más clara la luna brilla' y dar
contra el suelo una vez más
al contacto con la realidad.”
Roberto Iniesta
Ayer te habría devorado.
Habríate sacado el alma por la boca,
abríate y habría pasado sin llamar,
habríame llenado la boca de tu mar.
Y creo que es un error.
Hoy te habría abrazado.
Habríate sembrado la garganta con mil besos,
abríate y habríate cubierto como un velo,
habríame dormido respirando de tu pelo.
Y creo que es un error.
Pero digo la verdad:
de cometer un error
no me viene a la cabeza
ninguno mejor.
Aun así, lo evitaré.
Y creo que es un horror.
LA HISTORIA DE FELISA
Felisa y Joaquín estaban casados,
pero sin anillo ni flor en el ojal,
sin cura ni juez, sin concejal,
sin arroz y sin trescientos invitados.
Felisa y Joaquín eran dos juntos:
se encargó el crepitar de los cañones
de acompasar el latir de corazones,
y pusieron todo el sexo en el asunto.
En un pueblo fijaron residencia
algún día al final de aquella guerra
-sucedida por la negra paz más negra-,
pero falta la comida y no sobra la paciencia.
A Madrid voy, Felisa, a lo que encuentre.
Cuando esté todo listo yo te escribo
y te pones en camino con los niños,
y con este, cuando escape de tu vientre.
Joaquín se marchó, no hubo noticia,
y Felisa marchó en busca de Ulises:
no era ella de esas mujeres grises
que se entregan sin luchar a la desdicha.
Encontró Felisa a Joaquín entre cipreses
-oyó el cronista niño unos contares
de un tranvía, y de un salto al Manzanares-,
la cosa es que a Joaquín le rompieron los reveses.
Y Felisa tornó en madre gigante,
en criadora de perfectos luchadores,
proveedora de los más duros amores,
con el mentón en alto a cada instante.
Hace mucho le pedí que me contara
a mi abuela alguna cosa de mi abuelo;
aquel día aprendí que puede el hielo
convertir en cuchilla una mirada,
y aprendí que tan solo unas palabras
son capaces de hacer que muros caigan,
y aprendí que hay heridas que no cierran,
y hasta heridas mortales que no matan.
SOLO ME ARREPIENTO
“... y una mañana
comprendí que a veces gana
el que pierde a una mujer.”
Joaquín Sabina
No me arrepiento de haberte querido,
aunque tú solo jugaras
a fingir que me querías.
No me arrepiento de besarte el ombligo,
y no lamento contigo
ni las noches ni los días.
Casi no me arrepiento de nada,
solo de cada lágrima derramada,
solo de sentir que moría cuando marchabas,
solo de pensar que perdía cuando ganabas.
Si tuviera todavía aquel azul sobre mi cama
tal vez aún siguiera entregado y feliz.
Si no hubiera saltado aquel azul por mi ventana
aún no habría averiguado que no vales lo que di.
LO QUE NO TE PERDONO
“Te perdono los cientos de razones,
los miles de problemas.
En fin, te perdono no amarme.”
Noel Nicola
Te perdono dejar de quererme.
Los besos que tuve que mendigar,
esos te los perdono también.
Incluso haber tenido que echarte de menos
yendo de tu mano.
Y te perdono haberme roto el corazón.
Dos veces.
Lo que nunca te podré perdonar
es que no me dieras un porqué al que odiar,
que me obligaras a odiarme todo entero,
porque aún me odio aunque ya nunca te quiero.
BODEGORE
Como una naranja en un frutero
(un punto negro que se expande
y pronto lo es todo)
a veces comprendo que me pudro.
Y el interior cuajado de larvas, rebosante.
Y a veces, incluso, recupero mi yo azul.
Y quisiera volar unos
seg
un
do
s.
Y cRu-JiR.
O tatuarme las muñecas y volverme de papel.
O acabar con el insomnio para siempre.
Pero ni eso.
SI BUSCAS A ESE HOMBRE
“But it ain't me, babe
No, no, no, it ain't me, babe
It ain't me you're looking for, babe”
Bob Dylan
Si buscas al hombre que siempre gana,
si buscas al hombre que nunca falla,
al que tiene una medalla por batalla.
Si buscas al hombre que nunca llora,
si buscas al hombre que siempre es duro,
ese que siempre se siente seguro.
Si buscas a ese hombre, aléjate de mí.
Aléjate de mí o yo echaré a correr.
Porque yo soy de carne, yo me puedo romper.
RESACA SIN ALCOHOL
Entonces la cama era diminuta:
fue cuando despertaba asomado al abismo,
fue cuando notaba su aliento en la nuca
y ya todo me daba lo mismo.
Más tarde encogió la casa:
me golpeaba la espalda contra el techo,
me golpeaba el suelo contra el pecho,
y tenía que salir a beber licores
para no reventar los muros a desamores;
ahora ya no me pasa.
Ahora siento la casa hueca,
y siento la cama enorme:
porque tú solo te deslizas por ellas,
sin dejar huella,
porque nunca vienes con cara de pijama,
y no estás por la mañana,
porque digo que me gustas,
porque dices que me quieres,
por qué nunca te pido que te quedes.
NO PREGUNTES
“Eres lo que busco
siempre que te alejas
dejándome vacío
a tus espaldas...”
El último de la fila
No me pides nada cuando te vas,
y es así mejor,
yo no puedo darte más.
Y de nuevo te he encontrado
y me he perdido en tus ojos
negros tirando a pecado.
Y no sé si habré buscado
perder mi voz en tu vello
negro tirando bocados.
Y otra vez lo has dicho cuando te vas,
y es así dolor,
no saber qué contestar.
EINWANDERER
Quisiera hacer mi vida en ese espacio,
fijar mi domicilio en el lunar
junto al pliegue perfecto entre su brazo
y su espalda delicada y colosal.
Quisiera hacer turismo por su piel,
acampando en las laderas de su vientre,
alimentándome tan solo de la miel
que brote de la más secreta fuente.
En invierno refugiarme entre su pelo,
los veranos en su cintura al sol,
primavera por su boca de crucero,
los otoños junto a su ojo más marrón.
Solo espero que no se me haya hecho ya tarde,
que me den permiso allí de residencia,
que demuestren las autoridades
grandes dosis conmigo de paciencia.
EL TIMONEL
“Navega, velero mío,
sin temor,
que ni enemigo navío,
ni tormenta, ni bonanza,
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.”
José de Espronceda
Dejarse llevar por el mar,
dejarse mecer por las olas,
dejar que decida el azar,
esconderse en caracolas.
Y a cambio morir de sed,
a cambio sal en las venas,
a cambio soñar sin ser
hasta pudrirse en la arena.
Ahora he desplegado velas
y el viento es brisa,
y voy dibujando estelas
con mi timón.
Si halláis en un hombre ahogado
una sonrisa,
seré yo, que he naufragado
de corazón.
SE BUSCA
Se está buscando musa
-razón en portería-
con el coño caliente
y la cabeza fría.
Se ofrece solamente
trabajo temporal,
se valora belleza,
se exige 'femme fatale'.
El sueldo será en verso,
lo paso a detallar:
dos poemas de 'te quiero',
mil de 'por qué te vas'.
Se está buscando musa
de treinta y cinco o menos,
relléneme este impreso
y ya la (ll)amaremos.
MEDITACIONES DE UN POETA TORPE
“Tyger! Tyger! burning bright,
In the forests of the night,
What immortal hand or eye
Could frame thy fearful symmetry?”
William Blake
“For all good poetry is the spontaneous overflow of powerful feelings.”
William Wordsworth
A veces hay que arrancarlos
uno a uno de la cabeza,
contar sílaba por sílaba,
sacar brillo a cada letra.
Y cada verso mide lo que tiene que medir,
y cada palabra exacta, cada imagen meditada,
y al final nada quiere decir nada.
Es entonces cuando sé
que soy un torpe artesano,
que soy a la poesía
lo que al amor un notario.
A veces me crecen dentro
y me revientan el pecho,
y las vísceras se esparcen por el texto,
y me arranco hasta los huevos en un verso.
Y nada está donde debiera,
y si algo rima es accidente,
y todo está al revés perfectamente.
Es entonces cuando sé
que soy enorme, gigante,
y que detrás de mis William
voy yo delante.
BEATRIZ, AGOSTO DE 1997
“Los amores cobardes no llegan a amores
ni a historias, se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.”
Silvio Rodríguez
Bailabas
pegándote a mi espalda.
Frotabas
tu sexo en mi cintura.
Llorabas
debajo de la falda.
Fingías
sentirte tan segura.
La lectura era fácil,
igual que un telegrama:
'Mi cuerpo por tu amor.
Mi sexo por tu alma.'
Y supe que podría ceñirte por el talle,
salir del bar hacia la noche,
y en un rincón oscuro de la calle
usarte a mi capricho contra un coche.
Supe que podría agarrarte por el pelo,
arrastrarte y encerrarnos en el baño,
y allí, en cualquier húmedo suelo,
saciarme con violencia, hacerte daño.
'Es solo que su risa
me resulta tan vulgar...'
Y lo he querido creer,
y lo he llegado a contar.
Si no firmé el contrato,
si no sellé tu acuerdo,
no fue por falta de ganas,
fue más por sobra de miedo.
Eran otros tiempos.
Imaginaba entonces vaginas
con dientes afilados.
Y tu ingle era de todas
la más amenazante.
ELLA PARECE UNA ACTRIZ
Para Venancia, mi abuela, que tiene una fotografía en la que parece Rita Hayworth
Un padre, y un pueblo,
y un campo, y una hoz,
y un sol cayendo en picado.
Y ella parece una actriz.
Y ella solo quiere huir.
Un señor, y una ciudad,
y una casa, y una cárcel,
y un trabajo sin salario.
Y ella parece una actriz.
Y ella solo quiere huir.
Un marido, y una mano,
y una escalera, y un mocho,
y un sueño cercenado.
Y ella parece una actriz.
Y ella solo quiere huir.
Una vejez, y una escuela,
y una viudez, y una abuela,
y un dominio de escenario.
Y ella por fin es actriz.
Y ella es experta en vivir.
* * * * *
Contacta con el autor a través de http://www.kutxitxeos.net o en el correo electrónico kutxi@kutxitxeos.net.